Los precursores de la Fundación Granja Refugio provienen de una familia de campesinos amantes de la tierra y del trabajo con los animales. Crecieron en entornos rurales donde sus padres les inculcaron, desde la infancia, el valor y la belleza de criar animales con respeto y responsabilidad.
En 2023, en una pequeña granja familiar, dieron inicio a un proyecto integral de agricultura y ganadería autosustentable, orientado a la producción a pequeña escala para el autoconsumo y con proyección hacia el turismo rural. Durante este proceso, y tras tres años de trabajo, identificaron diversas falencias morales, éticas y legales en el manejo de animales de granja que, debido a la vejez o la enfermedad, dejan de ser considerados útiles dentro de los procesos productivos de la industria ganadera.
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“En Chile existen miles de fundaciones dedicadas al cuidado y bienestar de perros y gatos, y contamos con leyes que regulan la tenencia responsable de mascotas. Sin embargo, los animales de granja permanecen completamente desprotegidos.
Cuando un animal de granja pierde su valor productivo por vejez o enfermedad, lo único que le espera es el abandono o el sacrificio.”
— Luis Vega, Fundador.
Frente a esta realidad, los fundadores deciden tomar acciones concretas y acuerdan habilitar algunas instalaciones básicas, en dependencias de la granja familiar, para recibir y cuidar animales de granja ancianos o enfermos, brindándoles una segunda oportunidad y la posibilidad de vivir en paz el resto de sus vidas.
Así nace la iniciativa Fundación Granja Refugio: un espacio que une la experiencia del campo con la vocación de servicio y el respeto por toda forma de vida.